Bienvenidos a Deskicia2-saludmental

Voy a comenzar este blog citando a tres grandes pensadores de la humanidad que dan sentido a las reflexiones que vamos a realizar María y yo en este cajón desastre llamado "Deskicia2". La primera cita es de Eduardo Punset. Acaba de publicar el libro "El viaje al poder de la mente" y en las primeras páginas he descubierto una sentencia que me ha dejado pensativa, dice Punset que la felicidad es la ausencia de miedo. Eso me lleva a otra reflexión de su primer libro de esta trilogía "El viaje a la felicidad" en el que decía que estamos en este mundo para ser felices no para dar sentido a nuestra existencia. Estos dos pensamientos pueden parecer un obviedad pero en nuestra vida diaria los llamados pensamientos parásitos, del tipo - que hago yo en este mundo, hay vida detrás de la muerte, etc., pueden alejarnos a pasos agigantados de la felicidad y sumirnos en el peor de los miedos que es la depresión. El segundo pensador es mi abuelo, muerto hace casi treinta años que solía repetir esta frase una y otra vez: No hay tonto bueno. Frase que vi refeljada hace poco en las declaraciones de una premio nobel entrevistada en la radio en la que afirmaba que la máxima expresión de la inteligencia era la bondad. Pues bien, me propongo recordar a los grandes psicópatas de la humanidad y ver si existe relación con su nivel de formación, los valores recibidos durante la infancia y cosas por el estilo. La tercera reflexión es de Alsina, el otro día en la radio se despedía en su programa diciendo - Sean felices, pero no se obsesionen. Vamos a ello.

martes, 30 de marzo de 2010

Anna Odell

Una de las personas más renombradas en los medios de comunicación de Suecia en 2009 fue una estudiante de arte en la Escuela Superior de Bellas Artes. Anna Odell se hizo famosa en todo el país al realizar su proyecto de fin de carrera.

El 21 de enero 2009, Odell ingresó en los servicios de urgencias en la clínica psiciátrica en el hospital de S:t Göran en Estocolmo. La habían encontrado en un puente en pleno centro de la ciudad, al parecer psíquicamente enferma y dispuesta a saltarse. Odell pasó una noche en la clínica, donde el personal decidió inmovilizarla con correas en una camilla. Al llegar la mañana, Odell desveló que estaba completamente sana y que los hechos formarían parte de su proyecto de fin de carrera, y fue inmediatamente echada de la clínica. Toda la noche fue grabada, y la obra, Okänd, kvinna 2009-349701 (Mujer desconocida, 2009-349701) fue presentada en la exhibición de la primavera en la Escuela Superior de Bellas Artes. Asimismo, empezó un discusión intensa en todos los medios de comunicación y Odell finalmente se vio condenada a multa por engaño (oredligt förfarande).

La historia de Odell fue el disparo de salida para discusiones sobre la asistencia psiqiátrica en el país, y el tratamiento de sus pacientes. Odell argumenta que hizo lo que hizo justamente para abrir paso a estas discusiones. Las acciones en 2009 eran una reproducción de una situación igual que vivió en 1995, cuando estaba psíquicamente enferma de verdad. La joven Odell consideró que el personal y la superioridad en general no tomó en serio sus sentimientos y deseos. Los hechos en 2009 eran una protesta en contra del tratamiento de ella cuando estaba enferma y, igual que esta vez, fue amarrada con correas a una camilla por haber “sido violenta”. “Cuando eres o has sido enfermo y describes lo que has vivido, la gente tiende a no creer lo que dices”, explica en el periódico Dagens Nyheter. Veía esta como la única manera de abrir el debate del tratamiento de pacientes con enfermedades mentales. La obra era una protesta contra los “exagerados ejercicios de poder y violencia en la asistencia psiquiátrica”.

Mientras tanto, una multitud de gente se ha puesto en su contra, oponiéndose de que haya ocupado espacio y recursos de la clínica – y la sociedad - sin tener necesidades verdaderas. Sin embargo, Odell alcanzó el objetivo de su proyecto. El tratamiento de psíquicamente enfermos fue objeto de debates durante varios meses- y Odell llegó a ser la estudiante más famosa de toda su clase.

La pregunta de si es aceptable recorrer a métodos tan drásticos para hacer observar un problema social sigue sin respuesta, y el tema es emparentado con el derecho de un ciudadeno de obrar desobedencia civil. Pero la pregunta de si era hora de prestar atención a la situación de los psíquicamente enfermos en nuestra sociedad en mi opinión ya tiene una respuesta afirmativa.

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