Muchos jóvenes viven con problemas relacionados con el alcohol, a pesar de su escaza edad. Las razones de la consumción aumentada son varias y individuales, pero algunas comunes son el deseo de vivir momentos de alegria y sin preocupaciones, formar parte del grupo de amigos, la presión social en ciertas situaciones, el deseo de superar la vergüenza y el querer imitar la vida en el mundo adulto.
Sin embargo, estas razones parecen formar parte de una vida y concepción del mundo que, principalmente, pertenece a la vida del adolescente y el instituto. Aun así, se ha comprobado que la consumción de alcohol supone un problema aumentando también en el mundo universitario. De hecho, el alcohol forma una natural - y a veces destructiva - en la vida del estudiante. En el peor de los casos, ha sido el comienzo de un abuso de toda la vida.
Mi experiencia, como estudiante tanto en mi país de origen y en España como Erasmus, es que, aunque ya hemos cumplido los veinte y deberíamos haber descartado ciertos costumbres destructivos, el alcohol en muchos casos sigue siendo una piedra angular en los tratos sociales - hasta se puede convertir a la llave para entrar en una panda y tener algo que hacer un viernes por la noche.
En total, mucho sigue igual como en el instituto. Asimismo podemos concluir que la tendencia cambia cuando nos toca comenzar a trabajar, fuera del mundo escolar. Cuando empieza la responsabilidad verdaderera, y nos toca asumirla.
domingo, 11 de abril de 2010
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